http://www.elconfidencial.com/sociedad/2011/trabajador-francia-suicida-presiones-laborales-20110616-80198.html
Volvemos a encontrar en la prensa un artículo sobre personas que se suicidan como causa de “presiones” en el trabajo o de “depresiones”, en parte condicionadas por situaciones laborales. Recientemente un profesor español de Princeton se suicidó después de ser despedido por la universidad. En el confidencial leemos que un directivo de FNAC se suicida como consecuencia de tener que abandonar a un amigo con cáncer al ser forzado a cambiar su lugar de trabajo a otra ciudad por la empresa. Conocemos la gran cantidad de suicidios aparentemente motivados por la condiciones laborales de France Telecom y en el artículo se menciona la indemnización que Mazda ha tenido que pagar a la familia de un directivo sobresaturado de trabajo que se suicidó en Japón. Ya, el fenómeno, hasta tiene nombre y es un nombre japonés “KAROSHI”.
Todos sabemos que la vida tiene momentos difíciles y muchos sabemos que el estrés depende de la naturaleza del suceso que nos estresa (despido, mobbing, carga de trabajo etc.) pero también de la personalidad y fuerza emocional del que lo sufre. No siempre podemos cambiar la naturaleza del estresor pero siempre podemos trabajar en la manera con la que nos enfrentamos a esas situaciones difíciles. Un sabio dijo que había que luchar contra aquello que podíamos cambiar, aprender a aceptar aquello sobre lo que no podemos actuar y tener la sabiduría para distinguir entre si las situaciones son aquellas sobres las que podemos actuar o aquellas que tenemos que aceptar. Que sencillo pero cuanta verdad hay en ello y que fácilmente nos olvidamos.
Los Programas de Asistencia al Empleado (PAE) son líneas telefónicas gratuitas para el empleado y sus familiares directos, accesibles todos los días del año y confidenciales. Con solo una llamada, un profesional evalúa el problema, sea personal o laboral, y asigna un psicólogo que cuenta con varias sesiones para ayudar a resolver las dificultades que todos atravesamos en un momento dado. Cara a cara y cerca del trabajo o el hogar, podemos disponer de la ayuda necesaria para distinguir entre lo que podemos cambiar (y hacerlo con un apoyo profesional) y lo que tenemos que aceptar. Me pregunto si con ayuda y apoyo no podríamos evitar algunas de estas tragedias que inundan los periódicos. www.healthywork.es.
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